Insolvencia en Colombia 2026: ¿tu empresa o negocio está en riesgo? Lo que debes saber ahora

Los números que no puedes ignorar

Según El Tiempo, FGA Fondo de Garantías calcula que podrían llegar a 26.640 casos de insolvencia en 2026, sumando personas naturales, comerciantes y empresas.

El incremento ha sido acelerado: según El Tiempo, en 2024 se presentaron 10.441 solicitudes y en 2025 fueron 18.726, un aumento del 76 %.

Según Asuntos Legales, el comercio lidera las solicitudes de insolvencia, seguido por construcción, manufactura y transporte. La construcción está particularmente golpeada: las unidades licenciadas para vivienda cayeron 35,7 % en el primer trimestre de 2024.

Y hay otro dato importante según El Tiempo: cerca del 45 % de las personas que se declaran en insolvencia manifiestan que la principal causa es la falta de empleo.

¿Por qué sucede esto? Los culpables son claros:

  • Tasas de interés altas que no han bajado al ritmo de la inflación.
  • Inflación en insumos y materias primas, especialmente para manufactureros y constructores.
  • Volatilidad cambiaria que encarece todo.
  • Desempleo formal que afecta el consumo.
  • Informalidad en aumento: según El Tiempo, cada punto porcentual que sube la informalidad representa 242.000 nuevas personas en condiciones de vulnerabilidad.

La pregunta que debes hacerte: ¿estoy en riesgo?

No todos van a terminar en insolvencia. Pero muchos están en la zona gris: buenas ventas, margen cada vez más estrecho y una deuda que creció durante la pandemia y que ahora cuesta mucho pagar.

Si tu empresa o negocio:

  • Tiene deuda en el sistema financiero (créditos, tarjetas de crédito empresariales, líneas de capital de trabajo).
  • Creció durante la pandemia. Sí, eso que parecía genial en 2021 ahora cuesta mantenerlo.
  • Depende del crédito comercial (proveedores que te fían).
  • Tiene problemas de liquidez, pero el negocio sigue siendo viable.
  • Está en sectores como construcción, manufactura o comercio tradicional.

…entonces sí, debes estar pensando en esto. No porque vaya a pasar mañana, sino porque un plan anticipado hace toda la diferencia.

¿Cuáles son tus opciones reales?

La ley te da dos caminos principales.

Opción 1: Negociar directamente con tus bancos

Llamar a tu banco y decir “necesitamos reestructurar la deuda” funciona. A veces. Depende de tu historial crediticio: si has pagado a tiempo, hay apertura. Estos acuerdos suelen incluir:

  • Reducción de intereses.
  • Extensión de plazos.
  • Periodos de gracia.

El problema: solo sirve si tus acreedores creen que tu negocio puede recuperarse. Y muchas veces un reperfilamiento de deuda no es suficiente. Necesitas un plan operativo que muestre cómo sales adelante.

Opción 2: Proceso de insolvencia regulado (Ley 1116 de 2006, reformada por la Ley 2437 de 2024)

Este es el mecanismo legal formal. Aplica para sociedades y para personas naturales comerciantes; las personas naturales no comerciantes cuentan con su propio procedimiento de insolvencia.

En un proceso de insolvencia:

  • Proteges tus activos: los acreedores no pueden embargar mientras negocias.
  • Tienes tiempo y un marco legal para negociar con todos tus acreedores a la vez.
  • Puedes reorganizar el negocio: operaciones, líneas de producto y estructura.
  • Al final, o llegas a un acuerdo de pago (si el negocio es viable) o a la liquidación (si ya no tiene remedio).

El punto clave: esto NO es lo mismo que cerrar el negocio o quedarse sin nada. Según Asuntos Legales, alrededor del 60 % de las solicitudes de insolvencia son de reorganización. La gente está intentando salvar su empresa.

La urgencia es diferente para cada caso

Aquí es donde muchos se equivocan: esperan a estar casi quebrados para actuar. El problema es que, cuando llegas a ese punto, tu capacidad de negociación se reduce drásticamente.

Los acreedores financieros y comerciales ven venir el desastre. Si actúas temprano, cuando todavía tienes activos, flujo de caja y opciones, negocias desde una posición mucho más fuerte.

Un abogado especializado y un plan financiero real pueden marcar la diferencia entre:

  • Reorganizar tu deuda en plazos que puedas pagar, manteniendo la operación.
  • Liquidar y cerrar.

No es lo mismo. Nada que ver.

¿Qué necesitas hacer ahora?

Si eres dueño de empresa o tienes un negocio que genera ingresos documentables, estos son los pasos:

1. Mide tu situación real

Saca números: ¿cuánto debo en total? ¿A quién? ¿Cuál es mi flujo de caja real (no el proyectado, el real)? ¿Cuánto tiempo aguanto con mi margen actual?

No es cómodo. Hazlo de todas formas.

2. Diferencia entre “crédito difícil” e “insolvencia”

Tener un crédito atrasado no es lo mismo que ser insolvente. Pero tampoco esperes: los atrasos se acumulan rápido.

3. Busca asesoría especializada antes de que sea una emergencia

Si llegaste hasta aquí es porque algo te alertó. Puede ser un crédito complicado, la presión de un acreedor o simplemente que los números están ajustados. Habla con alguien que entienda de reestructuración y procesos de insolvencia. No esperes.

En JV Consultores sabemos de esto

Trabajamos con empresas y comerciantes que están en esta encrucijada. No somos alarmistas, pero sí realistas: los próximos 12 meses van a seguir siendo complicados para la liquidez empresarial.

Lo que sí sabemos es que anticipar siempre le gana a improvisar.

Si tu empresa está en zona gris de liquidez, o acabas de darte cuenta de que pagar la deuda es más complicado de lo que esperabas, tenemos experiencia ayudando a empresas y comerciantes a:

  • Mapear opciones legales reales.
  • Estructurar planes viables de reestructuración.
  • Negociar con acreedores desde una posición sólida.
  • Diferenciar entre “necesito reperfilar la deuda” e “insolvencia real”.

Conoce nuestra asesoría en Insolvencia, Reorganización y Liquidación para empresas, comerciantes y personas naturales. →

Lo que viene

La macroeconomía no va a mejorar de la noche a la mañana. Las tasas de interés seguirán altas mientras la inflación se normaliza, y la informalidad no va a bajar en tres meses. Eso significa más empresas enfrentando problemas de liquidez, no menos.

Lo que sí va a cambiar es tu posición si actúas ahora:

  • Negocias desde la fortaleza, no desde el pánico.
  • Tienes opciones, no solo una salida de emergencia.
  • Proteges tu negocio y tu patrimonio personal.
  • Mantienes tu credibilidad con los acreedores.

Esto no es dramatismo. Es cálculo. Y el cálculo dice que, si tienes una empresa o un negocio que genera ingresos, este es el momento de revisar tus números con un especialista.

JV Consultores Empresariales. Asesoría fiscal, legal y corporativa para empresas y personas naturales en Bogotá.